En función de las patologías que presenten los pacientes, el traslado de pacientes se realizará de una manera determinada. El que se traslade a un paciente de la postura adecuada siempre repercutirá en una mejora de la salud. Muchos son los beneficios reportados para el tratamiento postural para múltiples patologías. En algunos casos se mejora la función respiratoria, les ayuda a prevenir lesiones y favorece la comodidad del paciente.

El lograr la postura idónea para el traslado de pacientes a veces está más centrada en reestablecer la hemodinámica del enfermo y evitar complicaciones en los traslados. La mayoría de las veces no pensamos en el aspecto psicoemocional. La elección postural no solo debe mejorar la psicopatología, debe mejorar también el grado de confort del paciente. Por eso, existen casos en los que existe la posibilidad de cambiar la posición postural adaptándola a la comodidad para el traslado de pacientes.

Las principales posiciones a utilizar según las patologías de los pacientes son:

  • Decúbito supino. El paciente está tumbado boca arriba en 180º. Suele ser la forma más normal de traslados. Esta postura es indispensable para pacientes con politraumatismos con inmovilización y sujeción con collarín. También es muy común en pacientes con patologías de etiología abdominal.
  • Decúbito lateral. El paciente está recostado sobre su lado izquierdo o derecho, dependiendo de la patología que presente. Para las embarazadas que estén en el primer trimestre de embarazo, deberán colocarse hacia su lado izquierdo. Esto se hace así para evitar que la embarazada presione la vena cava, y que el feto se vea afectado.
También se puede aplicar esta posición a pacientes cuyo nivel de consciencia sea bajo y no sea posible aislar la vía aérea. Para ello partiremos de la posición decúbito supino:
  • En primer lugar, colocaremos el miembro superior por su cara interna flexionado en 90º respecto al cuerpo.
  • Manteniendo el miembro inferior del mismo lado estirado, flexionamos el miembro superior e inferior simultáneamente y a 90º tomando la camilla como eje.
  • Para alinear la vía aérea, colocamos el dorso de la mano, bajo el pómulo del lado facial contrario.
  • Decúbito Prono. No se suele usar mucho, ya que el paciente debe tumbarse boca abajo. Indicado para heridas o quemaduras de espaldas. Problemas vertebrales u objetos clavados en la espalda.
  • Semi-Fowler. El paciente está semi-incorporado formando un ángulo de 30º. Una forma estándar de traslados. Indicados para pacientes que no tengan problemas ventilatorios, circulatorios o neurológicos. Es una posición bastante cómoda para el paciente.
  • Fowler. El enfermo se traslada incorporado, formando un ángulo de 45º respecto a la horizontal. Indicados para pacientes con grado moderado de disnea, cardiopatías o fracturas de miembros inferiores con confusión o somnolencia.
  • Fowler alta. El paciente se encuentra en sedestación, formando un ángulo de 90º. Indicado para disneas severas, personas obesas con dificultad respiratoria , personas con nauseas con posibilidad de vomitar.
  • Trendelemburg. El paciente se encuentra en posición horizontal, pero con sus miembros inferiores por encima del plano craneal. Indicado para persona con shock, deshidratación extrema, dificultad de acceso a la vía aérea para intubación orotraqueal. Algunos estudios ponen en duda la efectividad de esta posición, pero es muy utilizada para los casos que hemos visto.
  • Antitrendelemburg. El paciente se encuentra en posición horizontal solo que en este caso es la cabeza la que se eleva por encima del plano. Indicado para traumatismo craneoencefálico, posibles daños cerebrales, lesiones torácicas que puedan conllevar lesión medular.
  • En sedestación con MMII en el aire. El paciente se encuentra sentado con las piernas colgando por el borde de la camilla. Indicado para personas con edemas agudo de pulmón o insuficiencia cardiaca.
  • Embarazadas con dinámica de parto. La paciente se encontrará en posición de semi-fowler en sentido contrario a la marcha. Para evitar el parto antes de llegar al hospital se debe de insistir a la parturienta que intenten cruzar las piernas. Frenará la salida del niño.